El pasillo

Eran como las tres de la mañana. En serio, te juro que no lo estoy inventado. Estaba dormido en mi cuarto, y me desperté porque clarito escuché que alguien abrió la puerta de la casa.

-Wey, yo había cerrado con llave. Te juro. -Le di un sorbo a la cerveza.

Me quedé unos segundos en la cama, porque pensé que había sido un sueño. Y en eso, que empiezo a escuchar como si alguien caminara en el pasillo. -¡Wey, yo estaba solo en la casa!

Entonces me quito el sleeping y me levanto de la cama. Cuando en eso, el ruido se hizo más nítido. Era como si alguien caminara en el pasillo y arrastraba algo metálico, como cadenas. ¡Neta wey! Sé que no me crees, pero te lo juro estaba temblando. Abrí la puerta del cuarto y mire el pasillo. No había nadie.

Pensé, estoy loco, traté de tranquilizarme y le dí play al stereo. Mala idea, porque las rolitas que me encantan de Dead can dance, no son la  mejor opción para escuchar solo en la madrugada en una casa vieja. Edson rió. –Hay pinche Rodraz eso te pasa por andar tentando al diablo.

Pérate, que ya le bajo un poco a la música y me regreso a mi cama, bueno a mi colchón. Ya sabes que está a ras de piso. Entonces me pongo de cuclillas en la base de los pies y comienzo a gatear hacia la almohada, mi sleeping estaba del lado derecho, y mientras avanzo, voy viendo que el sleeping tiene una forma extraña, sigo su contorno con la mirada mientras lentamente me acerco a la almohada y veo que el sleeping tiene la forma de una mujer dormida a todo lo largo de la cama.

Puse una pinche cara de susto, me levanté en chinga y quité el sleeping de un tirón y prendí la luz. No había nada. ¡No mames me puse el pinche susto de mi vida! -Edson rió a carcajadas.

Ya no pude pegar el ojo en toda la noche y menos apagar la luz.  No era como si hubiera alguien debajo del sleeping, no era como si el sleeping fuera la misma persona. ¿Sabes cómo? 

-Hay pinche Rodraz, estás bien loco carnal. Me dijo Edson. –Qué me va a decir Sony. Hay mi Richard, cuida a mi niño. Pero si está bien loco Sony. ¿Cómo lo voy a cuidar? Ambos reímos.

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