Desembarco

Querétaro, noviembre del año 2000

Carnal ¿Estás ahí?

Roy, soy Miguel. ¿Carnal?

La voz se filtraba por la ventana que daba hacia la calle y que mantenía abierta contantemente. Caminé por el pasillo hasta la puerta y abrí.

Carnal, ¿Cómo estás? ¿No estás ocupado?

No para nada, ¡pásenle! Le dije a Miguel y a su acompañante que sostenía una bolsa de plástico con botella de cerveza tamaño familiar.

Carnal, te acuerdas que ayer en la fiesta te hablé de que tenías que conocer a alguien. Me dijo Miguel.

Pues te traje al mismísimo Nachito Mágico.

¿Quihuboles que hay? Dijo Nacho Mágico alargando las consonantes.

Te trajimos una chelita

Deja voy por un destapador. Les dije.

Roy, no hace falta. Dijo el Mágico destapó con su llavero la caguama.  

Que gusto carnal, el Mike me habló mucho de ti. Y me pasó la botella a la que le di el primer sorbo.

¿Vives aquí solo?

Si, bueno desde hace una par de semanas, mis exroommies se pelearon y se fueron. Así que si, ahora vivo solo.

¡Wey! está poca madre la casita.  

Ya le dije al Roy que tiene que conocer a Atu.

Wey si, wey. Dijo Nacho mágico alargando las palabras.

Es que no te conté, pero aquí el Roy sabe bailar con las pois, con las bolas de fuego.

¡Quihuboles que hay! Roy ¿En dónde lo aprendiste? Yo lo acabo de ver en el barco. Te tengo que contar carnal. Le dijo Nacho a Miguel entusiasmado.

¿Cuál barco? Le pregunté.

Wey. Es que aquí el buen Nachito, Atu y Miros, acaban de desembarcar de un pinche viajesote wey, wey. Dijo Miguel dándole un trago a la caguama y pasándome la botella.

Wey, Mike y no te veía desde que te fuiste a Londres. Ese Mike, me tienes que contar tu viaje.

Pues mira. -Dijo MIguel estirando la espalda y alargando el brazo para tomar a Nacho Mágico por el hombro, haciendo una pausa mientras hablaba.

Carnal, Estuve un tiempo en Londres y pues luego. Dijo MIguel haciendo un ademán con la mano como un hacha. -Pues que me voy pa l’Africa a aprender percusiones. Dijo Miguel sonriendo.

Wey, wey, wey. Pinche Miguel que chido. Africa. Yo estuve en las faldas del kilimanjaro, te conté. Wey. ¿En dónde estuviste? wey, no mames que chido.

Hay que hablarle a Atu que se lance.

Wey, es que Atu también baila con fuego. Se lo enseñaron en el barco.

¿Pero qué barco? ¿Quién es Atu? Dije.

Pues Atu, mi Roy, es que la tienes que conocer.

¿Ya escuchaste el disco de Madredeus? Me preguntó Nacho Mágico.

No me suena. Y le di otro trago a la caguama y se la pasé a Miguel.

Mañana te lo traigo, lo tienes que escuchar. ¡Wey el fado, Portugal! Lo tienes que escuchar.

Háblale a Miros, dile que tiene que venir a casa del Roy.

Hay mi Roy, es que tienes que conocer a la Miros.

Tu casita, esta como para armar un tableado, Roy. Me dijo Nacho Mágico.

¿Un qué? Le pregunté.

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