La espesura

junio 1998

Les voy a contar lo que me sucedió con mi abuelo.

Yo había llegado de la preparatoria y la casa estaba más silenciosa de lo habitual. Antes de subir a mi cuarto mi mamá me llamó y me dijo.

-Ro, no hagas mucho ruido porque tu abuelito ya está muy mal.

La casa en donde vivíamos era de él. Era una casa muy grande y muchos de los cuartos estaban vacíos. Tenía dos niveles y estaba construida sobre los cimientos y las paredes de adobe de un viejo cuartel militar de la época de la revolución en la ciudad de Tula.

Cuando nos mudamos para poder cuidar de mi abuelo yo había escogido la última habitación del pasillo de arriba, que daba hacia la terraza. Nadie la quería porque le tenían miedo. Pero a mi me gustaba. Curiosamente era la habitación que estaba encima de la de mi abuelo, así que cuando entré a mi cuarto me quité los zapatos para tratar de no hacer ruido, cerré la puerta y me puse a leer en el escritorio.

En eso sentí un olor extraño, como a grasa quemada. No le di mucha importancia y seguí leyendo. Pero unos segundos después me di cuenta que me costaba trabajo respirar. Se me hizo raro al grado que dejé de leer.

Traté de inhalar de nuevo y sentí como si el aire fuera tan espeso que apenas pasaba por mi nariz. Se me erizó la piel. 

Volví a intentar respirar más fuerte y el aire no entraba.

Entonces sentí como si estuviera envuelto por este aire espeso y con olor a grasa quemada que ascendía lentamente.

Tan denso lo sentí, que me levanté de la silla, en parte buscando aire y en parte por esta sensación de espesura que subía como una nube de gas transparente.

Cuando me puse de pie volví a jalar aire una y otra vez, hasta que al segundo intento logré de nuevo respirar. Recuperé el aliento y sentí claramente como esta nube espesa se desprendía de mi cabello. Como cuando el humo se queda prendido de la hierba antes de elevarse.

En ese momento me apoyé en el respaldo de la silla y mi hermana entró a mi cuarto llorando aún vestida con el uniforme de la escuela.

-Dice mi mamá que bajes, mi abuelito acaba de morir.

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